Alejandra Gabbiani: «El barrio dio el primer paso, la gente se involucró»

‘Ale’, se mudó al terreno donde vive hace 13 años, primero en una casilla y después fueron construyendo la casa. Incansable participante de talleres y grupos, junto con Cruz, su esposo, tienen 6 hijos, y siempre los acompaña en las actividades que emprenden.

Ale nació y se crió del otro lado de la Ruta 8, a unas 15 cuadras de donde vive ahora. Cruz, su marido, vivía a una cuadra y media, pero se conocieron recién en el secundario y empezaron a salir. Sus hijas más grandes están estudiando Educación Física y Maestra Jardinera, y los más chicos en polimodal y la escuela industrial.

Cruz hace 10 años que trabaja en una fábrica de autopartes, en horario nocturno. Ale trabajaba en una fábrica de galletitas, después en una imprenta. “Cuando empezaron a nacer los chicos dejé de trabajar para estar con ellos. Te necesitan, ahora que son adolescentes también, para estar con ellos, ver en qué andan”.

“Mis chicos empezaron a participar con las actividades de EnAcción, venían y me contaban. Y así me fui metiendo, como mamá, atrás de cada actividad que iban haciendo y ayudando en lo que se necesitaba”, cuenta Ale, que no se queda quieta. “Después empecé el curso de Mujeres Nuevas. Me costó arrancar, yo no soy de hablar mis cosas con gente que no conozco, pero fueron 3 años de aprendizajes y muchas cosas. Nos dieron herramientas, y está en cada uno ver cómo usarlas”.

A partir de ahí Ale decidió darle continuidad a su participación, y con el grupo de Mujeres Nuevas Egresadas siempre están atentas a lo que surja. Además, se inscribió en talleres como el de macramé, formó grupos de microemprendimentos: “yo siempre ayudo a organizar alguna cosa, bingos, fiestas, recitales. Siempre estoy para sacar y ordenar las sillas, siempre fui de participar”.

“Algunos padres dejan a los chicos y se van. Ahora se va dando que se acercan a ver cómo es, empiezan a involucrarse y colaborar para ayudar a los profes y que todo salga bien. A través de fútbol y otras actividades te vas relacionando con las personas de una manera distinta. Así se armó un lindo grupo de padres que colaboramos”.

“Donde yo me crié, acá cerca, siempre hay 20 pibes en la esquina tomando vino, drogándose. A sus padres los conozco, nos criamos juntos. Pero en este barrio no pasa eso, a los chicos que hoy participan en EnAcción les tengo fe. A los que van a la Universidad ya no los miran como a bichos raros, y al barrio lo veo bien. Dio el primer gran paso, una vez que la gente se involucra ya está

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