Adultos Mayores: “Nos motiva estar juntas, charlar, somos muy unidas”

Festejando cumpleaños, compartiendo charlas con mate, tejiendo juntas, las participantes de Adultos Mayores participan de un espacio para la integración en un momento de la vida en que las opciones suelen ser el aislamiento y la resignación. La experiencia de Elvira (69) es un ejemplo del cambio que se propone en la tercera edad: “yo, por ejemplo, soy una persona muy depresiva y estaba trabajando en el negocio y me asaltaron miles de veces y ya estaba para el otro lado. Me jubilé y empecé a venir acá y me hizo bien, aprendí a pintar tela”.

Las actividades se desarrollan a partir del conocimiento que comparte cada una, generando una relación de valoración del grupo y del aporte que hace cada integrante. Andrea (73), participante del proyecto, explica esta dinámica: “Para mi es imprescindible, los lunes dejo todo por venir acá. Nos motiva estar juntas, charlar, somos muy unidas, nos enseñamos una a la otra, la que sabe tejer enseña a tejer, la que sabe bordar enseña a bordar, y nos enseñamos todo y estamos así bien, todas”.

Como dice Ángela (77), las actividades van desde las manualidades hasta la recreación: “Acá venimos, tejemos, destejemos y hacemos frazadas y rifas. Me voy muy contenta, más alegre, salgo un poco de la casa, me despejo. Estamos con todas las amigas, nos hacemos bromas, jugamos, somos grandes pero…”. A su vez, estas actividades grupales redundan en un crecimiento personal que ejemplifica Andrea con su testimonio: “Soy un poco más compasiva, antes era como leche hervida, pero ahora se me fue un poco, eso lo noto, estoy más tranquila, algo me hizo bien viste, ahora estoy contenta”.

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