Entrevista a Conce, médica española que visitó EnAcción

Este mes nos visitó Concepción Berna, una médica española que, durante sus vacaciones, cruzó el atlántico para compartir su conocimiento con los participantes de los distintos talleres. En esta nota compartimos su experiencia y las sensaciones que se lleva tras dos semanas en la que pasó por casi todos los proyectos de la organización.

“La idea de mi visita fue ir pasando por cada grupo, hacer un pequeño taller de estilo médico ajustado a las personas a las que iba dirigida. Con los más pequeñitos hicimos controles de talla y peso, y ver un poco cómo estaban desarrollándose. Con las chicas de handball y los chicos de fútbol hicimos un taller de nutrición, y hablamos sobre algunos otros temas como anorexia, bulimia y sexualidad. Por lo que pude ver, esto despertó bastante interés, se creó un buen clima y se hablaron cosas interesantes.

Con los adultos de Mujeres Nuevas y Mujeres con Futuro nos dedicamos a que ellas hicieran preguntas para que yo fuese aclarando el tipo de enfermedad que me preguntaban. También sobre las partes del cuerpo, recordar un poco anatómicamente cómo es y cómo van ocurriendo las enfermedades. Con las más grandes, de Adultos Mayores, que son un primor, hicimos folklore. Ellas bailaron un gato y chacarera, y yo les bailé un poquito de sevillana. Hubo un intercambio cultural bastante bueno.

Me llevo la experiencia de haber conocido el potencial humano que hay aquí. Creo que he conocido la mejor parte, porque me queda lo turístico, pero lo que conocí aquí en el barrio, y la gente que trabaja aquí, creo que fue lo más fuerte de Argentina. El trabajo que se hace con los chicos es, además, gratificante porque se ve cómo continúan. Hay algunos que ya están trabajando, otros que son capitanes de la colonia. Creo que ese trabajo es el más importante, y que hace que el fruto se vea.

Cada una de las personas que están aquí me parece que tienen un potencial increíble porque es muy difícil trabajar en un barrio, en cualquier barrio, en España o aquí. La gente es muy amorosa. Realmente me transmitieron paz cuando me abrazaban, es una sensación que me llevo de aquí. La gente viene con mucho cariño para dar y yo por más que dé siento que me llevo el cien por cien”.

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